El Gato Negro, entre aromas y sabores, uno de los más lindos cafés notables de Buenos Aires

El Gato Negro, sí señores, qué hermoso nombre lleva este café notable, uno de los que más me gusta de Buenos Aires. Y como siempre que amanece gris está para un café, este plan es ideal. Amo sentarme con un libro, un cuaderno, escribir y hacer planes, en lugares como este. Acá les cuento por qué.

Mantener la esencia

Este bar notable es, además de un sitio histórico y cultural, un local de especias con más de 9o años de trayectoria en la querida calle Corrientes, avenida porteña por excelencia -que ahora también es peatonal (cosa que no me convence demasiado, pero es muy lindo para pasear)-.

Me encanta ese ímpetu por mantener viva la esencia, y poder sentir que viajamos al pasado al atravesar sus puertas.

El Gato Negro (Buenos Aires, Argentina)

La historia del Gato Negro de Buenos Aires

Es un símbolo de la ciudad que fundó un español en 1928. Un lugar mágico con aromas a esencias y repostería casera. Hay más de 200 frascos con productos nacionales e importados, tés, café, hierbas, semillas, condimentos, sales.

Grandes muebles antiguos y barras de madera, baldosas en damero, un perfume que enamora en un viaje en el tiempo.

Entrar a El Gato Negro es darse una sobredosis de elegancia, se señores. Y no es para cualquiera, pero está al alcance de todos.

Y como no podría ser de otra manera, es como sentirse en un viejo almacén europeo, lleno de glamour, pero bien de otra época.

¿Qué más te puedo contar para que vayas? En 1928 fue creado por el aventurero español Victoriano López Robredo, qué antes abrió el local de especias “La Martinica” a unos metros, y decidió mudarlo, agrandarlo y cambiarle el nombre.

Este gran personaje español vivió durante 40 años en Ceylán, Singapur y Filipinas. Fue empleado de una empresa británica, viajaba por Malasia y Manchuria y realizaba travesías de días en el transiberiano. Todo una locura para la época. Y justamente, fue de aquellos viajes, donde surgió el símbolo nombre (que amo), que años después llevaría este café: El Gato Negro.

El gato sentado con su moño rojo que hoy adorna el logo del local, fue visto por Victoriano impreso en el menú del salón comedor del tren. Una historia increíble! ¿No es verdad?

 

El Gato Negro, rincón de especias, aromas y sabores

Hoy El Gato Negro vende especias y café, este último es tostado artesanalmente en el local con la misma tostadora de sus comienzos (wow).

Se vende mucho el Colombia Guanes (lo recomiendan). Ofrecen también nueve variedades para consumir in situ o llevar y suelen proponer algunos maridajes con sus especias (cardamomo, canela, jengibre o cúrcuma, todo lo que me encanta!).

Mi recomendado: postre Bavaroise de cardamomo con salsa de naranja y gengibre y café tostado en la casa.

Dirección: Av Corrientes 1669, San Nicolás.

@elgatonegrocafe